Te veré con luz violeta, sin rejas, sin muros, sin polaridades y sin engaños.
Te sentiré como el sol, sin miedo, sin rencor y sin sospechas.
Te bailaré como una golondrina, danzando aventuras, pasiones y realizaciones.
Te cantaré con amor de montaña las letras de libertad, felicidad, amor y alegría.
Recordaremos con sonrisas de victoria la nube espesa que una vez nos oprimió.
Aquella que llevaba el tono gris y verde oliva, manchada de rojo: La Jaula.