Carlos es una de esas personas de buen corazón que todos conocemos. Amable y de buen humor. Habitante de la montaña y fanático de la música venezolana. Cada trago para el es la cumbre de lo exquisito, el ron, la bebida que le gusta, que lo ayuda a calmar las angustias existenciales que lo acechan, su dulce y amargo amigo.
Ese día que tome esta foto yo me encontraba realizando un registro documental para un ente gubernamental, en el sector ''La Peña'', del Junquito. Una tarde fría, pero con bastante calor humano propio de los vecinos de esa zona.