Todo aquél que pueda decir que está ligado de alguna forma a esta hermosa tierra tiene un privilegio enorme, al menos así lo logro ver yo.
La situación nos aprieta, pero no logra ahogarnos, somos fuertes, no somos una sociedad débil.
Ser Venezolano es algo sumamente bonito, vivir en una tierra tan rica, tan hermosa.
Quién pueda decir que ha conocido esta tierra, por más mínima la extensión que haya sido, es de gran valor, porque estoy casi seguro que se ha llevado más que un recuerdo y un par de fotos, se ha tomado la esencia (aún sin quererlo) de una cultura que cada vez se le mira más desdichada, pero, ¿somos capaces de curar las heridas que los mandamases han causado? A lo que voy es que si usted, usted que está leyendo esto, que vive a diario aquí o aunque no sea de acá, aunque jamás haya tenido un encuentro con algún "veneco", siéntete orgulloso de la tierra en la que vives pues aunque las fronteras nos dividan; esta será la tierra en la que amarás, en la que tus hijos vivirán y en la misma tierra en la que morirás.
Fotos tomadas por JosuéPhoto en “Plaza Bolívar de la Parroquia” Mérida - Venezuela el 9/09/2018.