Esta es la fabulosa vista que tengo desde la ventana de mi habitación, es maravilloso despertar y tener la dicha de admirar este paisaje a diario. Cada nuevo día es una sorpresa, en especial este que se dejó fotografiar en el momento exacto en que la luz del sol se filtró perfectamente a través de las nubes iluminando con tonos dorados el panorama.
Al frente (abajo) se encuentra el valle de Tumbaco donde se ubican varias pequeñas ciudades y pueblitos satélites de la ciudad de Quito. Al fondo (arriba), la cordillera oriental de los Andes.
Fotografía: Juan Francisco Bolaños