El otro día, en uno de los tantos paseos por la ciudad, me detuve a contemplar la belleza del atardecer desde el Paseo de la Cruz y el Mar (antiguo Paseo Colón), que aunque teniendolo bastante cerca, suelo perderme en la rutina y el apuro al igual que mucha gente sin tener en cuenta lo relajante que resulta apreciar una puesta de sol y estar en contacto con el ambiente desde ese lugar.
Al llegar, me dirijo cerca de la orilla del mar, por las palmeras, aquí me encuentro con varias especies de aves ya buscando algún lugar para pasar la noche.
Algunas aun buscaban alimento, como este par que encontré. Según mi padre se llaman Cotúas, dice que (aparte de buscar comida en tierra) suelen caer en picada al agua y sumergirse en busca de peces para comer.
Al acercarme a ellas para retratarlas me pareció que entraron en estado de alerta y me quedaron mirando fijamente. Y pues nada, aproveché la oportunidad, inmediatamente después de tomarles la foto huyeron y no las volví a ver.
Al final de un muelle se encontraban varias personas que, como yo, fueron a presenciar este espectáculo.
La luz solar reflejada en las nubes en conjunto con el sol en la distancia ya en sus últimos pasos para esconderse, la calma de las olas del mar, el muelle y las montañas formaban este hermoso paisaje de cálidos colores. Perfecto para un momento de relajación y meditación.
Espero les hayan gustado tanto como a mi. Saludos.