Cuando plante este árbol no pensé que seria tan alto, ni tan productivo. Hoy cuando lo miro recuerdo que para plantarlo conté con la ayuda de mi tío Andres Castillo, quien lamentablemente murió y no alcanzó a comer sus frutos de eso hacen ya 11 años, que rápido pasa el tiempo, recogiendo esta cosecha pienso que gracias al cuidado y esfuerzo de mi querido tío tenemos este hermoso árbol donde estes tío, gracias, lo cuidaré con mucho cariño para que tenga una larga vida productiva y para que otras personas coman de sus frutos.