La pequeña barca llegó a las orillas de ese maravilloso lugar.
Allí encontró un cielo tan azul y profundo como el fondo del mar,
tan limpio como las almas inocentes, impolutas de corrupción.

Las olas le mecían suavemente, aletargándolo con canciones de sueños perfectos.
El viento le susurraba promesas al compás del tranquilo vaivén.
Los árboles lo cobijaban con sus intensos ropajes,
guardándolo en su seno cuál pájaro necesitado de hogar.


Allí encontró el amor entre las rocas húmedas,
la paz en el silencio de la inmensidad absorbente,
la magia entre los encondrijos formados por el tiempo.


Allí encontró el olvido entre refugios donde la tristeza no penetra,
El descanso de días de penuria
Un mundo perdido que le abría sus puertas.

Allí encontró el amor en cada centímetro recorrido,
porque un lugar como ése,
que solo puedes mirar con todos los sentidos
y al hacerlo te estremece hasta el fondo de los huesos,
no pudo haber nacido sin amor.
Estas fotos las tomé yo, con un teléfono Kalley Element Plus en Cumaná estado Sucre, Venezuela. El texto también es de mi autoría.
Allí - Fotografías / Photography