Es una pequeña manía que tengo desde hace muchos años... la de fijarme en las gárgolas que decoran tanto iglesias como catedrales...
Cuando visitamos las grandes catedrales europeas hay veces que se pasa por alto una de las partes más curiosas de dichos monumentos, las gárgolas. Esas pequeñas esculturas cuyo objetivo es la de desaguar cuando esta fluye por los tejados en días de lluvia.
Pero a parte, las gárgolas representan una parte más de muchas de estas importantes catedrales, ya que han dejado únicamente esta función y han pasado a ser un elemento decorativo, representando esos seres fantásticos que mezclan animales y humanos con poderes mitológicos.
Esta es una de las que hay en la iglesia situada justo en frente de la Radcliffe Camera en Oxford. Preciosa vista, precioso tejado, grandiosa gárgola.