fue un fin de semana que estuvimos de farra con un amigo y dos chicas, bailamos bastante y entre conversas risas y tragos, el ambiente se puso muy pero muy bueno, y mi compañero ya pasado de tragos dejo salir al bailarin que habita dentro de el y comenzaron a fluir los movimientos acompañado de dos señoritas, el se convirtio en el rey de la pista, fue una noche espectacular, pero al siguiente dia pagar las consecuencias con una resaca de esas que te hacen prometer q no volveras a beber, y bueno aqui estoy esperando para una proxima salida