La palabra rechazar es también
sinónimo de empujar, si alguna
vez nos hemos visto rechazados
por un ser humano, pensemos en
que nos ha empujado hacia Dios
cuando el fin de una relación
personal nos produce una
profunda pena, la mayor parte
de nuestros amigos mejor
intencionados nos aconseja
analizar nuestras relaciones
con el problema del abandono,
si queremos salir de nuevo adelante
la realidad es que todos vivimos
con un sentimiento de abandono
y rechazo, que procede del
momento mismo en que aterrizamos
en este planeta y realizamos
ese primer y doloroso acto de
respirar
por muy cerca que nos sintamos
de otra persona, nunca podrá
liberarnos de nuestro profundo
temor al abandono
nuestro auténtico hogar es el
amor, y el amor viene de
Dios.