Durante siglos, la alcachofa ha sido muy apreciada por el ánimo que procura al bálano, no constituye un afrodisíaco de urgencia ni es apto para uso de impacientes, ya que debe de ser recogida cuando el Sol entra en el quinto grado de la constelación de Libra, si se quiere que surta sus efectos, sin duda, su gran parecido al glande, unido a su mayor tamaño, han sido determinantes para este uso.