Es medianoche y alguien ha fallecido en la habitación 36…
Se escuchan gritos de una madre desconsolada pues a su hijo acaba de perder,
Mucha gente escucho el estruendo de su voz, pero nadie escuchaba en realidad,
Estaban acostumbrados de que eso sucediera en aquel hospital…
Pero esa madre acostumbrada nunca estaría,
Ella lloraba y gritaba cosas que no se le entendían,
Pues su dolor era lo único que ella reflejaba,
Con las manos cubriendo su cara…
No tenía el valor de mirar ese cuerpo gélido y sin vida,
Para ella el mundo simplemente se destruía,
Pues sabia que su hijo, mas nunca a su lado estaría…
El corazón de esa madre en pedazos se hallaba,
Después de esto solo en ella quedaría, todo ese amor que le daba…
Ese amor que ella hasta sus últimos días guardaría,
Sabiendo que seria a él, el primero que vería en la siguiente vida…