CAMINANDO POR LA ESTEPA
Tristeza que embarga mi alma
Indiferencia aunque todo arda
Te quedas un rato pensando
Sientes que algo estás pagando
Tengo mi mente embotada
Es que no se me ocurre absolutamente nada
Las ideas desaparecieron
Es un papel en blanco
Que las vicisitudes poco a poco rompieron
Por tiempos me siento vacío
Y con mi corazón con escalofrío
No tengo ganas de nada
Vivir en el ártico en su explanada
Soy un pingüino flotando en un hielo
Soy un cactus en el desierto
Una nube solitaria
Una abeja perdida
Una telaraña abandonada
No te apartes Dios de mí
Acércate una vez más
Acuérdate otra vez de mí
Para no dejarte nunca más.