Que dispersos mis pensamientos, en las noches se pierden buscando conectar recuerdos con olores, en el día se encuentran con una puerta en la nariz.
Parte de mi olvido quien era, pensé que era imposible cortar tus raíces... pero a veces las situaciones son como un transbordo, el retoño en la maceta se mudo al campo, en el cambio y en el viaje a ser más grande perdió sus aires, perdió su arena... perdí mis raíces.
Y es que a veces siento que no soy de aquí ni de allá, hoy en día mis pies son del mundo, mi corazón creo una coraza da cristal ahumado, se ve oscuro y parece firme, pero ya sabemos lo que pasa con el cristal, en fin... si no soy de donde nací ni de donde estoy... entonces de donde soy?
Mi conclusión más oscilante es que soy de tus recuerdos... es decir, vivo hoy en tu mirada y tu en la mía, en este momento podrías palparme y saber que soy aquí y ahora, nada más...Ya no soy de mi tierra ni de la que pisan mis pies en este momento.
De haber sabido que no habría una segunda oportunidad, quizás te hubiera mordido los labios de vuelta.
Aquella noche dispersa, que posibilidad había de que todo se alineara para lo que sucedió? Llegue tan lejos como mi conciencia me lo permitía, eras tu y era yo, mucho alcohol y una noche fría, el asiento de atrás del auto y un karaoque inconcluso, solo me fije en como brillaban tus pómulos al sonreírme, y en como dirigias mis manos a tus muslos mientras me besabas el cuello, fue trampa y jugaste bajo... toque tus labios húmedos con mis dedos, bese tu boca y luego chupaste mi pulgar, llegamos tan lejos como la conciencia nos permitía, hay que admitir que esto fue una posibilidad de una noche, ahora veo tus mensajes sin conclusiones, veo tus intenciones sin ganas, no llegamos a nada.