Tengo el placer de tenerte a
mi lado, hermano Silencio.
Tan extraño, omnipresente, eres
el consejero del buscador de
la verdad.
Cómplice del sabio.
Tierra fértil de audaces ideas,
inspiración muda del
corazón creador.
Testigo del ascenso del
vicio, del triunfo de la
virtud, del mediocre portento,
del descollante genio.
Silencio, maestro de sutiles
lecciones, de arcanos caminos.
Quedate conmigo.
Deseo tu seguro abrigo.