Dile a todo el mundo que te veo, y te siento
que te imagino mío, por lo menos en los momentos en los que hablamos profundo
que en las tardes te apareces en alguna frase flotante
que manas todo el día en el mar de mi amor platónico correspondido
Tú, que suenas a arpas, a voz calma y dulce
a mirada de agüita tibia, maternal y bienintencionada
A alguien que me inspira inspirar
que ya aprendió a respirar bajo sus pensamientos líquidos
y que me enseñas de a poco a creer en que inspiro mucho más de lo que creo,
de que creo más de lo que hago
y que hay que hacer para poder incendiar al mundo