Es increible como todo pasamos por ahi, es inevitable.
No hay manera de describir este momento como el pequeño instante cuando te das cuenta que los sentimientos que antes le atribuias a tu mamá o papá, ahora los sientes por una persona ajena a tu familia, pero de manera distinta.
Ese preciso momento cuando descubres que alguien que no conocías de toda tu vida te hace sentir tan alegre con solo pensar en ella. Es una sensación tan loca, de esas que te hacen pensar en cómo está a cualquier hora del día.
Te empiezas a preocupar más por sus sentimientos que por los tuyos. Ahi es cuando sabes que tu atención ya no está bajo tu control. Y como un niño la verdad es que no sabes como enfrentarlo.
En mi experiencia personal, estaba yo en un campamento de verano, donde como por arte de magia, a mitad del comedor, en una cena común (igual a cualquier otra). Estaba sentado disfrutando de la deliciosa comida, y no se por qué, pero voltee a la mesa de al lado hacia la patrulla de las mujeres de la misma edad que nosotros y allí estaba la figura mas bella y delicada que habia visto en mi vida. Nunca habia detallado tanto a una niña, y apesar de no estaba muy arreglada ni nada, sentí ese deseo de conocerla, saber que la alegraba, cuales eran sus sueños y ver si la podría ayudar a volverlos realidad. Por supuesto tuve que decírselo a un adulto de confianza (mi guía de cabaña), preguntarle cómo enfrentar esta nueva aventura y poderla disfrutar al máximo.
¿Cómo fue su experiencia, compartanla en un comentario?