Tantas situaciones en la vida que nos generan el temor de no saber. Es como encontrarnos al borde de un trampolín y no saber que sucederá cuando lleguemos al agua. Es como el temor de decirle a un amor platónico mi sentimiento.
Temo a la ruleta del destino.
Temo conocer adonde
me llevará el camino.
Quiero decirte lo que siento,
quiero tocar tu piel,
pero tengo miedo de saber.
Temo que me digas: no,
y tener en mi memoria
el momento
donde el sueño terminó.
Temo que me digas: sí,
y que la dulce realidad
a la ilusión le ponga fin.
Que sensaciones extrañas
querer saber
y temer.
¿Será mejor un final
o será mejor soñar?