Alma de Fuego
Colocó su lengua entre mis senos y fue dirigiendo su boca hacia mi vientre, hundió sus dedos entre mis piernas y logró que estallara un gemido desde lo profundo de mi pecho.
Agitó mi calma, rompió el silencio de mi noche aburrida y me tuvo deseosa, implorando por sexo.
La humedad comenzó a brotar de mí como si fuera un pulpo que expulsa su tinta, y con las yemas manchadas empezó a escribir sobre mis labios palabras nuevas, recién inventadas...
Me dijo que no lo amara, que era pasajero y que disfrutara de cuanto me ofreciera sin pedir repetirlo nunca. Accedí a sus peticiones con tal de sentirme plena entre sus brazos.
Colocó su corazón contra el mío y nuestras respiraciones se aceleraron al mismo tiempo. Vi sus ojos y supe que perdería la razón a partir del momento en que me dejara...
Olivia Ismael
Original de Olivia Ismael