Horas en silencio... la melancolía se asoma, con ella la realidad que las hora pasan, se abren y cierran los días, cada uno con sus guirnaldas de sentimientos, nada es perfecto pero muere la soledad y como toda muerte el dolor asecha entre el camuflaje de lo real y lo efímero... Lo quiero atrapar y como el agua se escurre entre mis dedos... Reconozco que nada me pertenece y cada uno deberíamos ser conscientes de ello ¿por qué pelear? ¿que se gana entre las diferencias? un sabor amargo y un mal rato que acorta los miles de placer que podemos tener al encontrar la mirada que nos llena, esa que alimenta nuestro ser y nos deja sin aliento mientras las manos reconocen nuestra piel...se acelera el pulso, cierro los ojos, me cobijo entre los brazos del ser amado que me cubren con finos hilos de plata que se tiñen con e tiempo y hacen que admire su esencia y su presencia... Así de la nada, repongo mi mirada, estabilizo mis sentidos y me doy la oportunidad de disfrutar un nuevo amanecer...