Se puede saltar hacia el éxito y se puede saltar al vacío,
porque se puede amar a la vida pero también amar el olvido.
Un salto pinta sonrisas, el otro pinta de rojo el pavimento,
pinta lágrimas en tu entorno con el pincel de los sentimientos.
Es una obra de arte social dónde la dónde la depresión es la artista y tu eres un simple pigmento,
su lienzo es el mismo suelo y su recompenza es el sufirmiento.