Tú, madre abnegada
que das todo por nada
siempre estas pendiente
del bebé que llevas en el vientre.
Un día decidiste que nacería de ti
ese ser que te haría sonreír
en cada momento
de tu existir.
Madre abnegada
que das todo por nada
nunca esperas ser recompensada
por darle a tu hijo lo que él nunca esperaba.
Tú siempre serás
esa persona que tu hijo
nunca olvidará
y con quien siempre contará.
Por eso tu hijo
siempre sabrá
que cuando te busque
allí estarás.