Un trastorno... ¡Que terror!
Grita la mente con gran decepción.
Yo soy la mente;
una vanidosa sin control
¡Yo soy la perfección!
El corazón grita,
a todo pulmón,
sin que nadie le preste atención!
¿Dónde se queda lo que siento?
Yo tengo sentimientos;
¡Dice el corazón llorando!
¿Por qué criticas todo?
Le dice a la mente.
¡Mente absurda!
Que crees,
que todo lo puede,
pero no te das cuenta
¡Que tu sola no eres!
Eres la parte de un todo
y en el todo estoy yo,
con lo que siento.
Es porque no estoy sólo;
están otros elementos.
Es un conjunto de ellos;
por lo que no es un conjunto vacío.
Son 5 elementos
que conforman un todo;
por eso no estoy solo.
Cada sentido,
transporta una sensación
diferente para cada situación.
Es un suero que alimenta,
a la irreverente mente,
que se cree perfecta...
¿Quién es ella?
Que se cree perfecta.
Es porque todo gira a su alrededor.
Es porque sólo a ella,
se le presta atención.
¿Por qué no
a los sentimientos,
que tienen la razón?
Porque la mente
tiene la lógica.
¡Los sentimientos
el corazón!
¿Por qué no,
prestar atención,
entonces, al corazón?
Que absurda
es la mente,
cree que solo
puede vivir,
con la razón.
Que decepción,
tanta algarabía,
por una manchita;
en su traje rosa.
No encuentra la solución
para quitarla.
Que desilusión;
porque no encuentra
la solución.
Esta vez,
la solución
no sale de la mente;
sale del corazón.
La respuesta está;
en dar amor.
Sólo dar, sin esperar
nada a cambio;
como quiere la mente.
La manchita sigue,
en su traje rosa.
¡Ay! pobre mente,
ya que es una demente.
Sigue y seguirá pensando,
que todo gira a su alrededor.