A veces cuando estoy en la tranquilidad de mi soledad recuerdo esos momentos que para mí fueron tan placenteros y que marcaron tantas cosas en mi vida, dejaste tantas preguntas sin responder y promesas que ya ni siquiera tienen significado ni valor alguno, no lamento haberte amado como lo hice opino que cuando uno quiere a alguien de verdad lo indicado es entregarse en cuerpo y alma a pesar que de que lo más probable es que quedemos con cicatrices que nunca podremos curar del todo, que triste y irónica pueden ser las cosas, amamos con locura a aquellos que talvez no son los indicados .
Tal vez no fue una historia de amor como la de las películas famosas de Hollywood pero para mí fue real y cosas así solo se pueden olvidar al morir, en ocasiones nos topamos e intercambiamos una que otra palabra pero ya esa chispa que existía se extinguió, ese brillo en los ojos se apagó y para ser sincero ahora solo eres otra simple desconocida que una vez creí conocer.