Ya está, nos hemos roto, todo llegó a su fin. Perdimos esa necesidad de un "nosotros" y siento un gran vacío que no quería admitir. Estoy tan cansada, intentamos recuperar lo que éramos pero ya no hay nada y me duele vernos así, intentando y fallando.
Ya no me encuentro en tí cuando te miro a los ojos y yo adoraba verme allí. Ahora sólo somos tú, yo, la noche y sonrisas muertas. Nos hemos perdido, tenemos las miradas vacías y ya no estamos más, nuestro amor es dolorosamente inexistente.
Sentí ese dolor agudo y tuve que soportarlo. Mientras, todo fue tornándose gris, es doloroso que un amor acabe así y es aún más doloroso cuando tienes que guardar tu luto en silencio porque solo tú y él saben que existió una vez.
Todavía recuerdo esa última vez, jamás había hecho el amor con tanta tristeza y nostalgia, ese día sabía que partirías de mi vida. Mi cuerpo necesitaba despedirse pero no me alcanzó que estuvieras dentro de mí, necesité que abrazaras todos esos sueños que ese día se rompieron, esos que quedarían en el olvido.
Por primera vez en la vida mi cuerpo no se llenó de éxtasis ni se derritió en placer, solo supo llorar. Ahora sólo somos un par de conocidos que alguna vez vivieron y se amaron con el alma. Velemos por nuestro difunto amor, guardemos el luto que se merece y descansemos en paz.