Yo moriré de amar: pero contigo.
Forjaremos los dos alas de cera
y subiremos juntos a la hoguera
que en mi vuelo fantástico persigo.
Rumbo al amor piadoso y enemigo,
surcando iremos a la azulada esfera
y hemos de hallar al final de la carrera
el pasmoso dulcisimo castigo.
Moriremos de amar; pero no importa.
Habremos sido en la existencia corta
trepadores de místicas escalas;
hasta caer un día, moribundos.
cuando el divino abrasador de mundos
nos derrita la cera de las alas.