La ultima vez que sentí que la tristeza tocaría mi puerta, me quede cayada, esperando que pasara lo que tuviera que pasar.
Hoy sentí nuevamente la tristeza inesperadamente, esta vez decidí no sentarme y esperarla, salí a mi patio y se lo comente al viento.. tal vez pudiera llevarse la tristeza con mis palabras, pero aun así comprendí que hay momentos que las cosas son inevitables, entonces le comente al viento nuevamente... tu eres parte de mi vida te he visto ser, fresca en la mañana, un poco débil en la tarde ya que el sol compite junto a ti, fría en las noches... las tormentas se forman en ti, tornados, torrenciales, y aun estas allí siendo fuerte y dando vida, tengo muchas cosas que aprender.
Es inevitable que la tristeza opaque mi animo, mi alegría... pero del viento aprendí que las tormentas son pasajeras, y te da mas fortaleza.
Asi que! hola tristeza..