Alcánzame tu dolor para que sea mío
las cicatrices cedieron a la nostalgia
y el delirio aumento los deseos de ser
Soy azafrán tiñendo las auroras
cabriolas al horizonte
después de abrir los jazmines
Cede el perfume su encaje de blanquecino atuendo
déjame verter de rojo intenso
de propiedades exóticas este ropaje
Esperaré despierta a tu llamado
no dejes que naufrague
tus brazos me separan del abismo
de las profundas aguas de los mares
la incandescencia de las estrellas viaja sola
Yo viajo en almohada
ese abrigar consuela la tristeza
desnuda las acacias en sus ramas
Racimos de fuego se asemejan
pretendo ser en ellas el ajuar
a usar en tu posada.
Este poema va a ser publicado en mi nuevo libro (Poemas Clandestinos), espero que sea de su agrado, ¡Buen día internautas! .
Fuente de la imagen
https://c.wallhere.com/