¿Adonde vamos?
responde por favor,
esta incertidumbre
es tan desagradable,
quisiera conocer
una emoción perdurable
que mantenga el calor
de un amor atado
a la fe y a las costumbres.
Creo que detendré,
esta búsqueda sin control,
porque no le veo sentido,
caer al vacío,
y sentir un ardor
que quema por dentro,
y que arrastra el dolor,
aunque eso es ventaja
que me da el conocimiento,
de mi ayer desvalido y
de un presente sombreado
entre gemas de gran valor
y de tu dulce sentimiento.
Escogimos el camino,
lleno de frescura, y un gran follaje,
despeja tu mente, también los ropajes,
las ansias desesperan
la piel y el sentir,
ya quiero vivir
aferrado a tu regazo,
delicias de tu cuerpo,
entre besos y abrazos,
que pronto se van
por el cruel destino
que aleja las almas
como un juego de dioses
que jamás se sacían
de las pasiones tardías
que luego del tiempo
se han alojado en mi pecho.
Pero a pesar de los detalles
esta senda nos guarda el secreto,
esperando el nuevo amanecer
entre suspiros y roces discretos
que endulzan los poros
y el color del querer.