Deje que los puentes detrás de la espalda se quemen con una pared.
Para que nunca se parara en el borde,
La imposibilidad de las noches pecaminosas...
Deje que los puentes detrás de la espalda se quemen con una pared.
Para que nunca se parara en el borde,
La imposibilidad de las noches pecaminosas...