En La Más Fría Noche
Miré hacia la carretera,
tan solo miré mi reflejo en el vidrio,
un vidrio empañado por la lluvia
que empapaba también mi alma.
No quise seguir mirando,
para no ver la soledad,
no quise mirar el puesto a mi lado
pues se mantenía vacío
y no aparecería ni tu sombra
para hacerme feliz.
Intenté buscar la compañía en mis recuerdos,
pero esto fue aún más doloroso,
lo imaginé...
Me llene de tantas lágrimas como la lluvia
y el atardecer se hizo noche
y la fría tempestad se convirtió
en mi más triste noche.