no conservo mucho de él, una gran camisa que aún uso de pijama, una carta destruida por nunca parar de leerlas, una foto de su Juventud.. desconozco su paradero, no quedan más que recuerdos en mi cabeza que no llegan a ser verdad, muchas postales de sus viajes pegadas en mi nevera... una historia más arrimada en lo que pudo ser y nunca será.