Con el siguiente poema de mi autoría solo quiero que al leerlo se den cuenta de lo hermoso, maravilloso y sublime que puede ser un beso dado con el más profundo sentimiento que habita en nuestros corazones:
UN BESO
Un beso
Es un maravilloso regalo del Creador
donde se entrega la blandura del alma
y la pureza del corazón en un momento eterno.
Es el afecto de una manifestación de la piel
sentimiento que se desborda en la epidermis
haciendo un ágil recorrido por los raudales
de la estructura psicosomática sentimental
juego de intereses íntimos que en el costal florean.
Un beso
es el contacto puro y simple de dos polos
atraídos por razones de identificación espontanea
dejando permanentes huellas de eternidad
y saludo que internamente marca
el grado afectivo de los seres ejecutantes
cuando de mutuo acuerdo convierten los labios
en una arteria vial para la comunicación interior.
Un beso se constituye en un cristal de esperanza
visto con los ojos de realidades humanas
y alumbrado con el sol de optimismo futurista
en coexistencia de ideales comunes
fundidos por la acción de pensamientos gratos
cual conjunto de estrellas placenteras
donde los destellos luminosos bailan un ritmo
acompasado de gratitud y acercamiento.
Un beso
es oír con nitidez las palabras del silencio
en conversación directa con soledades rotas
en un festín de dame, toma y dame.
Acciones que producen fortaleza de espíritu
para el disfrute de un diferente y claro día
donde la alegría viste de felicidad
y la armonía del espacio celeste envidiosa
hace gala e coquetería exhibicionista
por el orden y perfección natural.
Un beso
es como una deyección donde los ríos de ilusiones
convergen sus caudalosas aguas de fraternidad
para formar un lago de claras vivencias
y compartir equitativamente el remanso de sus olas
como un premio de afectividad divina
que Dios asigna a querubines pletóricos de amor.