Hello Hivers, cheers to all of you!
These are not the splendid birds of Neruda, the august master, the Venezuelan corocoro with its scarlet red lighting up the homeland of Bolivar, nor the imperial eagle that he always wanted to be in another life, nor the mighty hurricane that from the heights attacks its prey without mercy, when he enunciated the South American condor.
These are my birds that come to eat rice at the window, their beak like an aerial pincer, no less threatening than the sea-green gaze with a tenacious point looking for the grain.
Here I enjoy them and let them know that affection, which I extend to them in my arm from the rice scrape of my cauldron. They come and go by the fence, before five they begin to sing reminding us that the new day is about to begin.
(Molothrus bonariensis)
Vuelan los pájaros, con el viento del sur
desde mi ventana de hombre miro,
vienen copiosamente,
sus picos son adargas de certezas,
ellos más tiernos que muchos hombres
y mansos, esmeraldas volantes,
pedrería orgullosa de la selva.
Vuela avecilla, arremete contra el grano
corta el aire dictando tu abolengo
junto al yolofo pareja de tu ritmo
en el cielo son uno y mil surcando
bajo la misma forma un ala ignota.
Más aquí los observo refulgiendo
en la negritud del plumaje, astro menor
de la inmensidad y la multitud establecidas.
Ven hacia mí, mirlo querido, enséñame a valerme
de la vida, porque de nostalgia
muero como un peñasco de una piedra
sideral ya desprendido,
yo, de mi cardumen soy un ogro desolado
ante otros tantos ogros sin censura
degollando la historia con espasmos.
Avecilla, muéstrame el vuelo a esta altura,
a flotar raso sin aguijón y con dulzura
y a mirar al silencio de la duda
con tu esmeralda encendida
y la negritud resumida de conjunto
para esparcir el miedo cuando haya de hacerlo,
para entregarme al viento
consumir la magnitud de hombre sereno
que me sobra,
con tu fuerza de ave vertiginosa.
Thanks for visiting 🌹
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Hola Hivers, salud para todos y todas!
Estas no son las espléndidas aves de Neruda, el augusto maestro, el corocoro venezolano con su rojo escarlata encendiendo la patria de Bolívar, ni el águila imperial que siempre quiso ser en otra vida, ni el poderoso huracán que desde la altura ataca su presa sin piedad, cuando enunció al cóndor sudamericano.
Estos son mis pájaros que vienen a comer arroz a la ventana, su pico cual pinza aérea, no menos amenazante que la mirada verde marina con un punto tenaz buscando el grano.
Aquí los disfruto y les dejo saber aquel cariño, que le extiendo en mi brazo de la raspa de arroz de mi caldero. Ellos van y vienen junto a la cerca, antes de cinco comienzan a cantar recordándonos que ya va a comenzar el nuevo día.
Estas imágenes las he tomado con mi Samsung y les dado un toque de aprendiz con Photoshop, espero mejorarlas en el futuro inmediato.
Gracias por pasar y leer mi post.
Que tengan una linda noche de junio.
(Molothrus bonariensis)
**Gracias por la visita 🌹