El mayor drama que se puede tener, ante los caminos llenos de niebla, es el que recreas en tú mente.
Date el espacio, afronta tus miedos, toma con calma el arriesgarte: a superarte, a seguir, a dejar a una lado tus dudas.
Recuerda que los finales, son el inicio de un nuevo comienzo.
No evites tomar decisiones que en su inicio, parecen que te harán un daño, pero que al final son, para cerrar un ciclo y fortalecer el inicio de uno mejor.
No te niegues a recorrer nuevos senderos.
Puede que la vida se ponga difícil, podrás derrumbarte, pero no te puedes entregar a llenarte de la frustración del fracaso.
Tienes esa capacidad, en que la experiencia adquirida, te dará nuevas oportunidades.