Mi universo eres tú,
Cada célula de tu ser guardan planetas,
Separados del seductor aroma de tus constelaciones,
Fragancia embriagadora de mis sentidos.
Las ilustraciones de su intelecto,
Sumergidas en el espiral de los agujeros negros.
No podrás admirar su centro,
siempre irá hacia el final.
Me atraes y desintegras,
Te concedo todo a ti.
Mi alma mendiga,
Ser una masa estelar,
Solo para acariciarte
y no dejarte de amar.
Escúlpeme,
Rózame con la recia fuerza de tus meteoritos,
Mi lienzo aún permanece en blanco,
Por eso escrito está,
Que serás mi inicio y final.