Me levanto en la mañana cantando tus alabanzas.
Y es como manantial que llega a mi alma y calma mis angustias terrenales.
Tu promesa es mi rumbo, Tu palabra mi fortaleza.
Cuan maravillosa es tu presencia en mi vida.
Como oveja desorientada recurro al buen pastor, me deleito en tu palabra, busco respuestas en tus proverbios y me refresco el alma con tus salmos.
Oh Creador! tu amor es inmenso e indescriptible...
Mi espiritú pertenece a tu aliento, mi cuerpo fue moldeado con tu barro de vida.
Oh Creador! tu tienes las llaves de mi corazón,
Se desnuda mi alma ante ti y se llena de gozo al saber que tu realmente estas alli, como un buen pastor.