La tarde empezó temprano
pensé que no terminaría
y tampoco imaginé
que nunca la olvidaría.
Fue la tarde más intensa
y la que más disfrutamos
el mundo seguía girando
mientras tú y yo nos besamos.
La última tarde juntos,
¿Quién lo diría?
nuestros cuerpos no se aman
desde ese mágico día.
Nuestra extraña despedida,
agridulce sin medida.
Eran las 6 de la tarde
con el sol en las pupilas.
Fue difícil despegarme,
mucho más de lo pensado
y a partir de ese momento
no te aparto de mi lado.