Este sábado amaneció bonito después del diluvio de ayer en Cumaná. Aunque el sol no se ha encendido en todo su esplendor, percibo una luz diferente. Ciertamente, después de la tormenta, el sol vuelve a brillar y brilla para todos por igual. Tomemos esa luz para continuar con alegría, pese a las dificultades.
Agradezcamos este nuevo día y dispongámonos a vivirlo a plenitud.
Hoy amanecí con ganas de comer empanadas, en principio las haría solo rellenas de queso, pero recordé que tenía en la nevera un poco de pescado que podía guisar para hacer unas rellenas de pescado también.
El atún es uno de los pescados con los que podemos inventar en la cocina. La mayoría de las veces frío las ruedas, otras las hago a la vinagreta y también guisadas como en este caso para las empanadas.
Sofreí cebolla, tomate (porque lo iba a consumir todo hoy) cebollín, bastante ají dulce y ajo. Luego agregué el pescado desmenuzado, un poco de pimienta y color.
Esperé que enfriara esta preparación, mientras tanto hice la masa para las empanadas.
Con respecto a cómo se hace la masa para las arepas o empanadas, he escuchado varias formas. Una es, y así la hago yo, primero la medida de harina (yo pongo una taza) y luego dos medidas del agua (dos tazas); y otra es primero el agua y luego la harina. Como quien dice entre gustos y colores no han escrito los autores. ¿Cómo la hacen ustedes?
Ya con todo listo, es decir, la masa y los rellenos (queso y pescado), como ven en la imagen, me dispuse a hacer las empanadas.
Creo que en la culinaria, hacer empanadas es un arte. A mí me gustan delgadas y crujientes en los bordes, pero las que hago no quedan así. No sé cuál es la técnica. Las dejó quemar un poco para comérmelas crujientes.
Todo hay que hacerlo con mucho cuidado: estirar la masa, poner el relleno necesario para evitar que se rompa, darles la formita y ponerlas a freír.
Para freírlas entrego el testigo (risas). No lo hago yo porque me da pánico.
Las veces que lo he hecho siempre me quemo.
Así que esta tarea le toca a mi esposo o a mi hermana que, en ocasiones, viene a casa a hacérmelas, yo la ayudo a montarlas Me gustan mucho las que ella hace. De ella aprendí que a la masa se le pone un toque de azúcar y sal, lo cual le da un sabor muy sabroso.
Hoy, hice unas pocas para mi esposo y para mí. En algunas ocasiones, entre mi hermana y yo hemos llegado a hacer más de 30 empanadas cuando nos reunimos en su casa o en la mía con este propósito.
Otra cosa es la espera de que estén listas casi todas para comer juntos. Lo logramos trabajando a seis y hasta a ocho manos, jajaja.
Hacer comida y disfrutarla en familia no tiene precio, es de las mejores cosas que hacemos y compartimos en la mía.
Listas las empanaditas, nos dispusimos a desayunar y así maté el antojo de este sábado que huele a lluvia otra vez.

¡Quedaron muy buenas!
Cuéntenme si tienen una técnica especial para hacer empanadas.
¿Qué hago para que me queden delgadas y crujientes?
Las fotos las tomé con mi celular Motorola Nexus 6, la de portada la edité con Graphionica. Los separadores y el banner son mis diseños en Powerpoint y Canva.