A ver los gestos de una persona revelan mucho sobre su discurso interno, pero la relación no es directa ni matemática. Una persona tiende a asociar determinados gestos complejos con determinadas emociones o trenes de pensamiento, pero hay varios problemas con eso.
El primer problema es que el gesto complejo no tiene por qué manifestar todas sus componentes en un mismo momento o postura. Por ejemplo si una persona tiende a taconear de impaciencia y a entornar los ojos en una dirección particular, el gesto no será idéntico en exteriores e interiores, ni será el mismo según el tipo de zapato, ni según el tipo de piso.
Otro problema gordo es que las personas no asocian los mismos gestos a los mismos significados, excepto en casos de gestos con significado social establecido. Por ejemplo dos personas al darse la mano probablemente asignen el mismo valor de saludo al gesto. Pero esas mismas dos personas no asignarán el mismo valor emocional al gesto de pasarse la mano por el pelo o al de ajustarse los hombros de la camisa.
Si desentrañas el mundo gestual de una persona la entenderás ciertamente mejor, pero lo aprendido tiene valor casi de forma exclusiva en relación con esa persona. Los gestos de impaciencia, incomodidad, aburrimiento, desagrado, satisfacción, etc, no tienen que ser los mismos y con mucha frecuencia no lo son entre personas diferentes.
RE: La fisonomía es un susurro - The physiognomy is a whisper