Era una noche fría en Tepito, como fui a dar allí? No lo sé! Solo sé que encontré un mundo diferente al que venía viviendo desde pequeño, lleno de comodidades, lujos y abundancia.
Pero a mi mente solo venia la idea de huir de tanto compromiso social y laboral y decidí salir a conocer otras formas de vida, creo que esa idea de conocer las necesidades de otras personas me ayudaría a encontrarme con lo que mi corazón y mi espíritu son realmente. Un hombre humilde.
Esa noche quise vivir la pobreza en carne propia y que buena colchoneta encontré.