Siempre hemos oído que la planificación es algo importante y ciertamente lo es, en lo particular he tenido una relación bastante interesante con la planificación, así que motivado por la iniciativa de la comunidad en la que se nos sugieren un tema para cada día hoy he decido hablar un poco sobre la planificación.
Siempre he tendido demasiado a procrastinar y ha sido algo que me genera muchos retrasos y problemas. Por ello he intentado muchos modos métodos de planificación y organización. Actualmente aun intento descubrir cual puede ser el mejor método para mí, he intentado muchas veces y hay cosas que me funcionan más y otras que me funcionan menos.
De modo que la planificación ha sido para mi un viaje de retorno a Ítaca, aun intento visualizar tierra. Así que mi falta de planificación me otorga la moral para hablar de la importancia de la planificación. Por ejemplo, hoy domingo 21 de julio desperté al rededor de las 7am, lo primero que pensé fue en sentarme, servirme café y planificar mi semana. Me serví el café y comencé hacer un montón de cosas durante el día y en el momento que escribo esté artículo (8:30pm) no he planificado mi semana.
Suelo pensar que Dante tuvo que añadir otro anillo para los postergadores de oficio, en fin, siento que pienso en demasiadas cosas y me es complejo ordenar las ideas. Por mucho tiempo tuve una organización muy rigurosa y funcionó, solo que mi salud mental no resulto preservar demasiada sensatez, desde entonces fui más laxo, pero ahora creo que lo soy demasiado.
Aunque es cierto que hay temporadas en las que planifico cada día, usando checklist y teniendo en cuenta la ley de Pareto. Es indiscutible la estrecha relación entre la productividad y la planificación. Seguro estas pensando que mi falta de planificación no me da demasiada credibilidad a la hora de recomendar el ejercicio de ser planificado. Pero, mi rotundo fracaso en este asunto no solo me ha hecho sentir demasiado mal, sino que me impide alcanzar objetivos.
Así que espero que estas palabras a modo de catarsis puedan ser una suerte de exhortación e invitación a ser más planificado si sientes que no lo eres. Ahora bien, si ya lo eres cuentáme en los comentarios que es lo que te funciona, o hazme sugerencias que creas oportunas para alguien que la planificación se le escapa de las manos y se escurre entre los dedos como cuando intentas atrapar agua.
Estas palabras a modo de catarsis han nacido tras mirarme al espejo y decirme: "César, necesitas poner las cosas en orden" y he comenzado leyendo la publicación de mi amiga pues me ha parecido necesaria y me he planteado comenzar desde cero en este asunto, seguir con mi búsqueda de las herramientas y recursos necesarios para encontrar aquella estrategia o método que me funcione.
Mantente curioso!