La Iniciativa Un tema para cada día nos sugiere muchos temas interesantes, y personalmente me he fijado en varios de los tópicos propuestos, y precisamente hoy he decidido hablar sobre el tema sugerido para el pasado 17 de de octubre: "¿Cómo ha cambiado la tecnología nuestras vidas?"
Realmente nunca he sido demasiado geek, mi primer teléfono celular lo tuve a los 13 años de edad, justo en vacaciones antes de comenzar bachillerato, para ser específico fue un 16 de julio del año 2006 y lo recuerdo muy bien porque fue un obsequio que recibí por parte de mis padres ese día tras recibir una charla del sentido de responsabilidad con los estudios ya que comenzaría una nueva etapa en mi vida, me dirigí a la habitación de mi abuela y mientras abría la caja del obsequio escucho en la radio que había fallecido la famosa cantante cubana Celia Cruz.
Luego un par de años más tarde tuve mi primera computadora de mesa, la aproveche mucho en mis estudios de bachillerato, en fin, nunca me he relacionado con la tecnología de punta, de hecho, siempre tengo resistencia con los lanzamientos tecnológicos, de hecho, admito que me gusta llegar tarde siempre a la tecnología y aunque no sé si esto sea una ventaja o desventaja, creo que me gusta ser observador y mirar todo un poco antes de acceder a esto o aquello, por ejemplo, a pesar de todo el boom de los teléfonos móviles Blackberry jamás tuve uno y aunque pude tenerlo, me rehusé.
Creo que poseo una alma analógica en cierto sentido, me gusta más lo filosófico tras lo tecnológico que lo tecnológico en sí mismo. Entiendo que la tecnología no es más que una respuesta a los fenómenos sociales y esto si es algo que me gusta pensar y observar.
Mucho de los "avances" tecnológicos en primer lugar no son avances del todo, y en segundo lugar son desarrollos que básicamente han sido premeditados en función de un mercado, es decir, se fabrican en pro de un lucro. No digo que eso esté mal, simplemente es un hecho, es un fenómeno que devela algo, que por ahora no viene al caso irnos por ese camino. Pienso que un verdadero desarrollo tecnológico es en el fondo un fenomeno como el cisne negro de Nicholas Taleb.
Más recientemente mi relación con la tecnología ha dado un vuelco interesante, en el 2020 nace Hive y pocos días después comencé mi camino blockchain y ese habitar en entornos web3 me abrió la mente en muchos sentidos. Debo admitir que llegué a Hive con la esperanza de cubrir mis gastos con los incentivos que podría recibir por crear contenido tras haber perdido el empleo en tiempos de pandemia.
Estaba buscando carbón y lo que encontré fue oro, Hive abrió mi mente en muchos aspectos, entonces comencé a investigar y descubrí una oportunidad y fue cuando pensé crear un proyecto filosófico, que luego se amplió y nació Humanitas como proyecto humanístico, pero, esto no lo hice solo, así que el crédito no es solo mío.
Esta nueva relación con lo tecnológico no solo me hizo crecer personalmente sino que me llevo a ser ponente en el máximo evento blockchain del país , en donde tuve el privilegió de presentarme en el aula magna de la UCAB (mi alma mater) y poder hablar sobre filosofía y blockchain.
Hoy por hoy, sigo aprendiendo sobre blockchain, sigo profundizando en su filosofía, y estoy enfocado en hacer crecer el proyecto y además comunicar blockchain, Hive y web3 en diferentes entornos. Al final los desarrollos tecnológicos verdaderos son herramientas de libertad y emancipación frente a lo establecido.
Si te preguntas: ¿Cómo saber si un desarrollo tecnológico es un verdadero desarrollo? Simplemente reflexiona y pregúntate ¿Realmente apuesta a la libertad?
Mantente curioso!