Tu post me ha dado una sacudida. Recordé cuando trabajaba en Barquisimeto como gerente de informática; me desvivía por el trabajo sin importar horas ni fines de semana, siempre al pie del cañón. Eso me desgastó e incluso me enfermó, pero al intentar poner un parado, pasé a ser el malo de la película.
Lo mismo ocurrió en mi matrimonio: me entregué tanto a mi esposa e hijos que me olvidé por completo de este catire, lo que derivó en la desintegración familiar. Estaba convencido de que no repetiría la historia, pero al leerte me doy cuenta de que tengo un tornillo flojo que, si no ajusto, algo se va a romper. Agradecido como siempre por estos posts que nos invitan a reflexionar. Un fuerte abrazo, .
!ALIVE
RE: Dejarme de lado… ¿Es abandono emocional? -La Parábola de los Diez Necios- (ES/EN)