He muerto.
Morí hace tiempo,
pero no me enterraron.
Recuerdo la oscuridad,
el dolor y la rabia;
aún en la tumba duelen los recuerdos,
pero no todo el tiempo.
He muerto,
por eso hay días
en los que no me escuchas,
por eso es que si me escuchas
parezco canción del viento.
Morí de a poco,
fue lento y doloroso,
fue una agonía
que me dejaba respirar lo suficiente
para pensar que viviría;
pero todo fue ilusorio,
porque al final:
he muerto.
No te confundas,
porque no vivo.
No pienses que lo hago
porque me has visto,
solo soy un fantasma por los caminos,
un cascarón que finge que a veces sueña,
soy solo un poco de lo que fui,
de lo que pude ser,
de quien yo era.