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La crisis es una situación que nos pone en dos escenarios posibles, uno que nos hunda más, y el otro que nos muestre una oportunidad para fortalecernos y crecer. La disciplinas relacionadas a las humanidades desde un punto de vista general, o si se quiere superficial, están en crisis, al menos desde lo académico. Es lo que puedo analizar al menos en el entorno que me rodea. Por ejemplo, yo soy bachiller en humanidades, no obstante hoy en día esta mención ni siquiera es una opción en mi país en la etapa del bachillerato, pues ha sido eliminada en un nivel de estudio tan importante, puesto que constituye las bases del principio de una vocación profesional.
Ante esta realidad es importante que busquemos la forma de apostar por el segundo escenario que podemos recrear ante una crisis, esto es, considerar esto más bien una oportunidad para llenar este vacío actual. Al respecto y esto es lo que quisiera desarrollar en mayor parte en este post, me siento muy contento y orgulloso de forma parte de una comisión universitaria del decanato de humanidades de una prestigiosa universidad de mi ciudad (UCLA), la cual está en camino de abrir la licenciatura en filosofía, la madre de las ciencias humanísticas, cuya ausencia en la oferta de carreras es otro signo de la crisis actual ante la cual se encuentra las humanidades, pero no olvidemos esto no es alarmante sino es más bien una maravillosa oportunidad para crecer.
Para hacer honestos hay que hacer referencia a que en realidad ese proyecto es antiguo de hecho recuerdo que empezando en el seminario a estudiar esta carrera ya se estaba hablando de esta posibilidad, una que en ese tiempo no tenía las condiciones para efectuarse de hecho hasta se introdujo a la institución nacional (CNU, Consejo Nacional de Universidades) que le correspondía autorizar su apertura. A retomar el proyecto me entero que la mencionada institución pidió hacer alguna actualizaciones y puntualizaciones pero mínimas, lo cual junto a los demás integrantes de la comisión nos alegró mucho porque nos hace más alcanzable el objetivo de la pronta apertura de la carrera.
La comisión actual, ya que esta también ha tenido su historia de confirmación y reestructuración, se ha reunido ya un par de veces. Del primer encuentro, se emanó de manera concreta el instrumento para el estudio de factibilidad de la carrera, el cual más adelante podemos compartir ya que es digno de un análisis. Del segundo, salimos con mucha esperanza, no sólo porque contamos con la ayuda del departamento de currículum sino porque discutimos varios elementos que demuestran la pertenencia de la carrera.
Y es aquí donde precisamente podemos afirmar que aunque parece que hay una crisis de las humanidades, ésta tiene la oportunidad de emerger con más fuerza todavía, pues, los aportes críticos y reflexivos de la misma son de mucho valor y puede encontrar diferentes contextos de aplicación, no sólo a nivel personal y profesional sino también social. De hecho, las diversas áreas que para la carrera estamos diseñando: Critica y producción, filología, investigación y docencia, son sólo una muestra del amplio campo teórico - práctico que podemos abarcar.
Para terminar quisiera referir la siguiente anécdota, y es que precisamente estando en los pasillos de la UCLA un profesor de otra universidad me compartía lo importante que al final es la filosofía, pues, cuando se cursan niveles de estudios de magíster y doctorado esta disciplina es la que abarca gran espacio del pensum de estudio, recordando esto me dije que aquí tenemos una razón más para darle fuerza al trabajo que desde la comisión estamos haciendo.
Este post forma parte de mi participación en esta iniciativa de la comunidad, si te llama la atención este tema además de comentar aquí, también puedes realizar tu propia participación, sino en está en otras de las tantas iniciativas que tenemos en esta comunidad.