Y allí estaba José, entre harapos, tirado en aquel suelo frio…tarde un rato en reconocerlo, pero si definitivamente era él, o lo que quedaba de él…de aquel hombre robusto y fuerte que yo recordaba no quedaba nada.
Allí estaba él, aquel hombre que tras el suicidio de su esposa, desapareció sin dejar rastro alguno, al que su familia busco por años, José le grite, de lejos…Levanto un poco su cabeza y solo dijo: de José solo queda este cuerpo Muerto en Vida!