Seamos como niños
dejemos a un lado
el orgullo y la arrogancia
que tanto daños nos causa.
Sí, copiemos su humildad
al igual que ellos seremos
más espontáneos, más felices,
nos evitaremos dejar cicatrices.
Si somos como ellos
nos brillarán los ojos,
no nos creeremos mejor,
ni más importantes que otros.
Si somos como niños
el mundo será menos frío,
habrá menos parcialidad
podremos ser felices de verdad.
Ellos siempre nos miran
a todos por igual, sin distinción
imitemos su amor, amistad
y cariño que importante es que
nos comportemos como niños.
Ellos son generosos,
comparten con los demás,
que bendición sería que
nosotros lográramos hacerlo
igual.
Dejemos que nuestros niños
sean fuente de inspiración,así
seríamos mejores personas
tendríamos un mundo mejor.