Elena caminaba a pasos agigantados, cuando la acecha un hombre muy amable y apuesto, entablaron una conversación muy amistosa y ella quedo enamorada de él, aquel apuesto hombre elegante y misterioso la invitó a la fiesta de disfraces estaba muy feliz de aceptar la invitación. Elena era una mujer muy sencilla y conservadora, casi no salía de su casa, pero al conocer a Willson sintió una energía avasalladora que recorría todo su cuerpo, y se le aflojaron las piernas, era algo inexplicable para ella. Se sentía feliz apenas faltaba unas cuantas semanas para asistir al gran baile de dizfraces.
Willson en varias ocasiones invitaba a Elena a almorzar, cenar, o en algunas oportunidades a comer un helado. A ella le llamaba mucho la atención la forma tan extraña de su enamorado cuando veía el color rojo, bebía en exceso vino de color semejante a la sangre, podía beber hasta 2 o 3 botellas, ordeno al mesonero un plato muy extraño para la hora de la cena Timbal de morcilla con patata confitada y piñones, durante todos esos días Elena fue observando la conducta de Willson, su repetitiva preferencia por la sangre, le daba la impresión que su actitud era vampiresca.
Llego el gran día de la fiesta, Elena se disfrazó de vampiresa misteriosa, y Willson se disfrazó de vampiro, llegaron a la fiesta y se respiraba un ambiente de mucho terror, sintió en su frente que caian gotas de sudor, se quedó petrificada y temerosa, la piel se le puso de gallina, sentía una sensación extraña, cuando busco a Willson había desaparecido, empezó a preocuparse más de lo normal, pregunto por él y nadie lo había visto.
De pronto pasaba por objetos decorativos que daban la sensación de estar intimidándola, el ambiente olía acre, era asfixiante, Elena no podía salir de allí, sintió una mano fría y babosa que la tomó por el cuello y con un hacha filosa en su otra mano la amenazaba sino obedecía a sus caprichos, comenzó a gritar, se sentía asfixiada, llamaba a Willson, y el sujeto que la tenía agarrada por el cuello con una voz gutural y distorsionada, le repetía varias veces logre mi objetivo, serás mía y extraeré toda tu sangre para tener vitalidad, me alimentaré de tu sangre, Elena recordó que había visto en el carro de Willson un hacha filosa, semejante a la que utilizaba el hombre que la amenazaba, y su deseo de beber sangre, le recordaba la actitud de Willson.
El rostro del hombre no lo distinguía, por la oscuridad que había, pero logró divisar los ojos del hombre misterioso y juraba que era Willson, se lleno mas de angustia y desesperación, el hombre la tomó por el cuello, dispuesto a susccionarle la sangre fue soltando el hacha y dejó que todo fluyera, y pego un brinco y logro quitarle el hacha que para ella era el arma asesina y se armó de valor y se la clavo en su pecho y logro herirlo gravemente, salió corriendo y la angustia y el desespero se apoderaron de ella, logro salír de ese lugar como loca, pedia auxilio y una ambulancia la traslado hasta su casa, al día siguiente se presentó a la policía rindiendo declaraciones del hecho acaecido. Willson sufría de vampirismo el sindrome de Renfield le gustaba beber sangre, después que lograba su objetivo las mataba, preferencia por el sexo femenino, era un asesino en serie estaba solicitado por la Interpol, su modus operandi era amenizar fiestas de disfraces para capturar a sus victimas, solo fue un mal rato dijo Elena, salió airosa del caso y Willson logro se arrestado paga condena por los asesinatos cometidos y sometido a tratamiento médico.