Alguien que voltee y me diga
si un yo es suficiente,
si acaso soy invisible
o si es suerte el pasar
desapercibido.
Nombrando un jamás,
llegaron la ganas
del primer saludo,
pero nunca nadie me dio
un siempre admitido segundo
en la vida de quien
finalmente me viera.
Corazón esquivo,
inepto albedrío ajeno.
Me he vuelto prisionero
del infortunio, mas
de pronto soy la parada
de una estación que
menguará su estadía y se irá
dejándome quieto de compañía
e intranquilo de un alma gemela.
Personas armadas de indecisión
disparan... execran juntos futuros
aniquilando la ceritidumbre
que demandaba un abrazo
más largo
¡Bang,bang!
¡Tú no, tú no!
Pero ese tú soy yo
que vuelvo a sucumbir
en el adiós prematuro
de un tierno saludo.
Disparan despedidas al corazón
con balas de desaciertos
que no dieron en el blanco
de un beso que, en cambio,
fue capaz de callar la complicadad
ante el miedo de lo incierto.
¡Adiós otra vez, tú!
Tú... que soy yo.
Foto de mi Autoría
Samsung S6